
Distingo tu figura allá a lo lejos, y el verte venir afila los cuchillos más asesinos de mi memoria. Empiezan a sacudirme imágenes crudas, acompañadas por el son de una fuga macerado en granito. Mi mente viaja a antes de ti, cuando no hablaba más que al sol, tan tranquilamente vivía en mi quietud. Todo estaba reposadamente mejor, mucho mejor que ahora y simplemente mejor que casi siempre. ¿Cómo esperar entonces aquello, semejante destrozo y así, sin un simple arañazo, sin una escaramuza previa que sirviera de prólogo a nuestro libro?
Yo era una torre. Buena construcción y materiales resistentes. El tiempo pasaba y las olas se estrellaban a mis pies; la mar violenta que cobraba vidas a capricho sólo podía acariciarme, y eso en sus días más fuertes. Vivía sin mayor sustento que la soledad, bajo mi propio resguardo y estima. Pero llegaste. Llegaste y con tantas ganas de todo, que nunca hubiera sospechado que habrías de ser mi hiel.
No sería justo culparte, no soporto esconderme bajo mi propia indulgencia. A fin de cuentas, sólo yo pude darte las llaves de mi estancia y es bien cierto que no me obligaste a ello. Hay quien se lanza al abismo, y hay quien lo hace por medio del otro. Soy responsable único de lo que va quedando de mí; señor de un despojo, siento cómo silba el aire entre piedras de la parte que ayer fue todo.
Pero viendo que ya estás cerca, debo cumplir mi deber avisándote. No sé si vuelves aquí por accidente, aburrimiento o vienes guiando a tu soberbia. Mis males se extienden como una gangrena invisible, y mi vida es hoy peligro por caída de cascotes. Acércate si es tu deseo, pero sé consciente de que tu presencia puede provocar un alud. Y a estas alturas no hay drama: poco importa que descanses bajo sillares o te quedes ahí mirándome, casi nada somos ya y maldita la falta que nos hace. Vuelve por donde viniste o entra, conmigo ya has terminado.
Todo sigue a su ritmo, van girando los días y a mí que me registren. Se aparta al socaire de una piedra el lagarto, esquivando vientos que silban Rascayú, Rascayú

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