
Hace un rato me he dado cuenta de que mis más profundas convicciones políticas coinciden perfectamente con las consignas que, a diario, repiten independientes periodistas en los medios afines a mi absoluta parcialidad. Sobresaltado por lo que parecía un amago de separación de ese todo que tanto amo, he corrido a encender la televisión para escapar de semejante horror y olvidarlo cuanto antes. El invento funciona: lavar y marcar. Me dejo hacer, como siempre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario